La Arena Ciudad de México se llenó para recibir a Los Farmerz y Los Inquietos en una noche dedicada a los corridos alterados. Desde temprano, el público comenzó a ocupar sus lugares y el ambiente se fue calentando conforme avanzaba la espera. Cuando arrancó la música, el recinto ya estaba completamente metido en el concierto.
Los Farmerz fueron los primeros en salir al escenario y desde la primera canción lograron que la gente se levantara de sus asientos. Sonaron varios de sus temas más conocidos y el público respondió cantando y siguiendo cada momento. A lo largo de su presentación invitaron a otros artistas a subir al escenario, lo que hizo el show más dinámico y mantuvo el ritmo sin pausas largas.
Más adelante fue el turno de Los Inquietos, quienes llegaron con un set que conectó de inmediato con la gente. Entre canciones, su vocalista se tomó un momento para dedicar unas palabras a su madre y a su hijo, ambos fallecidos. El recinto guardó silencio y después respondió con aplausos, en uno de los momentos más emotivos de la noche. Tras ese instante, el concierto siguió con normalidad y la banda continuó tocando.
Los Inquietos también compartieron el escenario con invitados especiales, sumando colaboraciones que fueron bien recibidas por el público. El concierto cerró con coros, aplausos y un ambiente que se mantuvo encendido hasta el final.
La noche dejó claro que los corridos alterados siguen convocando a miles de personas y que este tipo de conciertos se viven tanto por la música como por los momentos que se comparten en el escenario y con la gente.
