
El regional norteño mantiene una base clara: forma, estructura y una manera directa de contar las cosas. Dentro de ese terreno se mueve Marco Marroquín, un intérprete que ha venido construyendo su proyecto desde la constancia y el respeto al género.
Marco no llega desde la improvisación ni desde la tendencia. Su propuesta parte del norteño tradicional, tanto en el sonido como en la manera de interpretar. Acordeón, ritmo marcado y letras que se sostienen en historias reconocibles forman parte de su línea de trabajo. No hay intención de modificar el género, sino de ejecutarlo con claridad.

Su sencillo más reciente, Corre, grabado junto a Los Prófugos de Nuevo León, refuerza esa dirección. El tema mantiene una estructura norteña definida y una interpretación contenida, enfocada en el desarrollo de la canción. La colaboración suma fuerza al arreglo y coloca el sencillo dentro de un sonido que conecta con el público que sigue este estilo musical.
Este lanzamiento se integra a una etapa activa en su carrera. En años recientes, Marco ha presentado versiones y grabaciones en vivo que han tenido respuesta constante en plataformas digitales, como Se está muriendo un corazón, además de otros temas que forman parte de su repertorio actual. Cada estreno confirma una línea clara y un proyecto que se mantiene en movimiento.
Más allá de un solo sencillo, el trabajo de Marco Marroquín se reconoce por la continuidad. Hay una identidad que se repite en sus lanzamientos y en sus presentaciones, sin cambios bruscos ni giros ajenos al género. Su música se sostiene en lo que el norteño ha sido históricamente: canciones directas y una interpretación sin exceso.
Marco Marroquín se mantiene así dentro del panorama del regional como un intérprete activo, con una propuesta definida y lanzamientos que se suman de forma constante a su trayectoria.

